KONETS César Pérez Gellida

 

IMAGEN KONETS

 

 

Título: Konets
Autor: César Pérez Gellida
Sello: SUMA
Fecha publicación: 11/2017
Idioma: Español
Número de páginas: 560
ISBN: 978-84-9129-184-8
Temáticas: Novela negra y thriller, Acción y aventuras

 

 

 

Me he leído Konets gracias a que participé en el sorteo de Soy Yincanera y a esa locura de lectura simultánea que organizaron, llena de tuits y fototuits, con un compendio final de las mejores frases del libro, algo que hasta ahora no había hecho y me encantó.

Pero la locura de verdad vino, porque este genial loco que se llama César Pérez Gellida, ha conseguido escribir ocho libros enlazados entre sí, de tal manera que, aunque estén divididos en dos trilogías, “Versos, canciones y trocitos de carne” y “Refranes, canciones y rastros de sangre” y “Khïmera” (que escribió entre ambas), en “Konets” (que significa fin en ruso), todo termina,  de modo que logra enlazar los pocos cabos sueltos que dejó en el resto de novelas: bueno, los que quiso dejar para poder escribir ésta, me temo.

Si bien es cierto que las trilogías se pueden leer de modo independiente, yo me leí los seis libros de un tirón en marzo, porque estaba totalmente enganchada y no los podía dejar ni un segundo. Una vez te sumerges en su mundo, aunque al principio parezca un poco difícil, te ves obligado a seguir leyendo, porque los personajes (Sancho, Erika Lopetegui, Carapocha, Ólafur y por supuesto, nuestro asesino favorito, Augusto Ledesma) y las tramas de los libros, nos atrapan totalmente.

Por suerte, en su momento no me leí “Khïmera” porque no me apetecía encontrarme en el año 2054, que es el momento en que empieza la novela, aunque la tenía en casa y eso ha hecho que la lea ahora, justo antes que “Konets”. Porque eso sí, lo siento, la lectura de “Khïmera” es totalmente imprescindible para poder entender “Konets”, o por lo menos, para disfrutarlo de verdad.

Y de Konets, que os voy a contar…

Konets es el FIN. Pone punto y final a la octología (si ese nombre existe, que creo que no, o eso es lo que César dice), creada por César Pérez Gellida.

Se trata de una distopía, que retoma el mundo que nos dejó Khimera, y va alternado en el tiempo el presente (el 2054) y el pasado (el 2029), explicándonos el antes, el porqué, el cómo y el después, de los terribles hechos acontecidos en Khïmera, así como sus consecuencias.

La historia se centra en Olek Opiozcenek, el hijo de Augusto Ledesma, el terrible asesino de la primera de las trilogías, y el libro, nos va trasladando del 2054 al 2029. Vemos primero a un Olek adolescente iniciándose como hacker y criándose con su abuelo, aunque bajo los auspicios de una misteriosa Rusalka a quien no conoce,  e intentando descubrir sus raíces, y luego a un Olek adulto operador de sistemas informáticos en una estación del Khïmera Projekta, con nuestra Erika al mando. A la vez, muestra la evolución del mundo después de la Guerra de Devastación Global en que nos situó “Khïmera”, así como los antecedentes del proyecto Khimera, el bloque rebelde que pretende acabar con el poder total de la Asamblea, que rige a la Tierra.

Y nos trae de vuelta a algunos personajes, esperados e inesperados, tanto de Khïmera, como de las trilogías, muy especiales para sus lectores incondicionales.

Con estos libros nos plantea varios futuros para el mundo, algunos incluso plausibles:

  • Cómo la tecnofagia acaba con nuestro modo de vida conocido. Eso está ocurriendo ya, en nuestro día a día. Se ha instalado poco a poco en nuestras vidas, hasta el punto que no sabemos, no podemos vivir sin la tecnología.
  • Cómo unos pocos tienen un poder inmenso mientras otros mueren de hambre, como no sabemos en nuestro mundo acomodado lo que es el horror de sentirse desposeído de todo. Tanto en Konets como en Khïmera, tras la Guerra de Devastación Global, nos encontramos con un mundo en que los ciudadanos son de primera, de segunda, despojos y duendes, seres que no llegan a ninguna de las categorías humanas por haber sufrido mutaciones por culpa de los horrores de las guerras.

“Una raza horrenda que no sabe distinguir el horror. No sabéis, ni siquiera intuís, qué es el horror. Lo confundís con el miedo que os provoca pensar en perder vuestras posesiones. Lo material. El horror es ser consciente de que no tienes nada que perder porque has nacido vacío, porque te lo han arrebatado todo. Eso es el horror.”

  • Cómo a veces, tantas veces, el poder puede enturbiar unas ideas puras y revolucionarias, de modo, que a veces, traspasar la línea debe de ser muy sencillo.

“…en ocasiones, lo mejor y lo peor son percepciones que se funden hasta confundirse en una misma idea. Hay veces en las que es imposible distinguir el lado en el que uno está y otras…, otras, sencillamente, deja de importar.”

Aunque yo creo que no, que no deja de importar nunca de qué lado estás. Yo me quedo con una magnífica frase de un gran personaje, Kai-Xi:

“los ríos se alimentan del agua de lluvia que previamente se ha evaporado del mar. La luz y la oscuridad son dos conceptos que conforman una única idea.”

Prefiero pensar eso, que la oscuridad sigue necesitando de la luz para poder existir, y que el planeta sigue girando y que somos nosotros los que podemos parar en seco, pensar lo que estamos haciendo con nuestro mundo, con nuestra vida, tomar aire fresco y empezar de cero. O por lo menos, mirar las cosas desde otra perspectiva, para que seamos conscientes de las barbaridades que estamos cometiendo, a nivel individual y global.

Creo que el potente y maravilloso final del libro, del que no voy a desvelar nada, para que lo leáis y podáis reflexionar sobre él, nos invita a pensar en eso, o por lo menos, es lo que me ha hecho pensar a mí.

CONCLUSIÓN:

César ha creado un libro increíble, que hay que leer dentro de una serie de libros impresionantes, para poder comprenderlo, ya que si no, perderse en sus páginas es inevitable. Como mínimo, leer Khïmera es necesario.

En segundo lugar, todos los gellidistas (por supuesto yo entre ellas), nos sentimos abandonados, porque aunque dice que va a publicar otra novela el año que viene, nuestros personajes, ya no estarán ahí (¿o sí ?), porque él ha marcado el fin con esta novela. Por eso se llama KONETS.

Pero no nos desanimemos. Seguro que no nos decepciona. Porque alguien capaz de crear un metaverso, un mundo como el de Konets, un proyecto Khimera y sobre todo, a mi Ramiro Sancho del alma, no puede fallarnos.

Además ¿quién dice que no podemos volver al presente? Con César todo es posible.

Te espero el último trimestre del 2018 Sr. Pérez Gellida. No me falles.

 

Lidia Martínez Tubía

Leído 15/11/17

 

“LOS DÍAS FELICES” MARA TORRES

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FICHA TÉCNICA:

Título: Los días felices
Autor: Mara Torres
Editorial: Editorial Planeta
Temática: Novela contemporánea
Número de páginas: 256
Fecha de publicación: 05/10/2017
ISBN: 978-84-08-17684-8

La historia comienza diciendo que Miguel es un desastre sentimental y se cansa de todo, que desea lo que no tiene sin saber lo que es, aunque acaba reconociendo que sí sabe lo que desea: a Claudia. Lleva buscando a Claudia desde hace 20 años. Ahora tiene 40 y después de tantos años, acaba de recibir una llamada suya.

El libro está estructurado de una manera muy original. Alterna pequeños trozos del presente, desde el momento en que Miguel recibe la llamada de Claudia y se reencuentran, con los cinco capítulos en si. En el presente, nos muestra las horas, 24 horas, en las que van retomando la relación perdida y en los capítulos, nos trasladamos al pasado y vemos los días en que Miguel cumplió los 20, 25, 30, 35 y 40 años.

Esto se explica al principio del libro por Leopoldo, (uno de mis personajes preferidos) el padre del mejor amigo de Miguel, que narra una historia en que un anciano le aseguró que:

…”la historia completa de un hombre cabía en un solo día. Y que si el ser humano quiere saber cómo es su vida, solamente tiene que observar su día de cumpleaños cada cinco años desde la mañana hasta la noche”…”Porque cada cinco años, dijo aquel sabio, el mundo cambia, y cuando uno se quiere dar cuenta, es otro”.

A través de la narración de los días de sus cumpleaños, vemos cómo cambia la vida de Miguel. Cuándo conoce a Claudia a los 20 en la universidad, y la fiesta de cumpleaños es en casa de su amigo el Pecu. Cómo a los 25 trabaja en una gestoría y esta vez lo celebra con sus padres, recordando los años felices de la universidad, cuando Claudia salía con su mejor amigo, el Pecu, y los tres se hicieron inseparables y tras romper con su amigo, siguieron quedando juntos y su amistad dio paso a algo más, que no pudo ser y les separó irremediablemente.

A los 30 le vemos trabajando en una gran compañía, con una relación seria por primera vez con una mujer, Sofía, con una casa propia que había jurado no comprar nunca, en la urbanización de sus padres, en Cambria (un lugar imaginario), donde nunca había querido vivir.

A los 35 está casado con Sofía y tiene a su pequeña Daniela y aparece el deterioro de su relación y su desorientación e irritación con la vida que está viviendo.

A los 40, al principio encontramos a un Miguel derrotado, rememorando siempre esos años felices junto a sus amigos y su familia, perdido, que no sabe que hacer ni con su trabajo ni con su vida, porque siempre ha hecho lo que otros querían. Pero luego empieza a tomar las riendas de la situación, hay un gran momento, al final, cuando cambia el ficus nuevo que le habían regalado en su empresa el día de su cumpleaños por su enorme ficus viejo que le había acompañado durante todos los años de trabajo en la gran consultoría, y se lo lleva a su casa, para dedicarse …“A vivir”…

Y al final, después de ese día con Claudia, tal vez la frase que Leopoldo, el padre de su amigo el Pecu le puso como dedicatoria en un libro por su veinte cumpleaños,

…”para que aprenda a llevarse la vida por delante y tarde mucho en descubrir que la cosa va en serio”…

Tal vez esa frase ya se había cumplido. Puede que ahora la cosa ya fuera en serio. Porque,

…”Miguel, el que deseaba lo que no tenía.
Mentía.
El que hablaba ante el espejo ya no era él.
Estaba cansado, sí, pero de perder.”…

Porque el dicho del hombre sabio se había cumplido y él sí que había cambiado. Ahora había esperanza.

En definitiva, es un libro en el que se nos narra la vida a lo largo de 20 años de un hombre, como cambia en el transcurso de los años y como a la vez permanece lo importante, su amigo, su familia, sus recuerdos, el amor platónico que siempre quedó en su mente por aquella Claudia idealizada que todos tenemos. Un hombre sencillo, que se ha dejado arrastrar por la vida, que ha dejado que otros tomaran por él las decisiones y que de pronto, con 40 años, ve como todo se trastoca y tiene que tomar las riendas él.

Me ha gustado mucho, tanto la historia como la forma de narrarlo.

Lidia Martínez Tubía

Leído 24/10/17

 

 

LECTURA SIMULTÁNEA KONETS

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Gracias a los blogs De tinta en vena, Negro sobre blanco y Con el alma prendida a los libros que sortearon 20 ejemplares de Konets, de César Pérez Géllida, he podido participar en la lectura simultánea de este libro que todavía estoy terminando, pero que es impresionante. Bueno y por supuesto, gracias a César Pérez Géllida y Suma de Letras.

Con “Konets”, César Pérez Gélida pone fin a la historia que empezó con “Memento Mori”, la primera novela de la trilogía “Versos, canciones y trocitos de carne”, continuó con “Khimera” y siguió con la segunda trilogía “Refranes, canciones y rastros de sangre”.

Una lectura simultánea que está resultando muy motivante, aunque he de reconocer que al principio fue un poco estresante para mí, puesto que había leído las dos trilogías, pero no “Khimera” y me la tuve que leer en dos días, ya su lectura es totalmente imprescindible para la comprensión y el disfrute de “Konets”, aunque desde luego, el resto también os lo tenéis que leer. Y desde luego, y lo más importante, está siendo muy divertida, que es de lo que se trata.

SOY YINCANERA

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Me he unido a Ana Kayena y Carmina en este lío de ser Yincanera, porque parece que me adapto al ADN Yincaner@ de su test al 100%, aunque mi blog esté solo en sus inicios.

O sea que, uníos a nosotros para la próxima aventura yincanera, que seguro que la habrá.  Desde luego, la que está teniendo lugar ahora, que luego os contaré, merece la pena ser leída (vivida).

Un abrazo, yincaner@as

 

“EL TIEMPO QUE NOS UNE” Alejandro Palomas

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He querido empezar mi blog con este libro, porque después de haber leído prácticamente todo de Alejandro Palomas y decidir que es uno de mis escritores preferidos (de hecho, transcribiré mis reseñas sobre “Un hijo” y “El alma del mundo” en cuanto pueda y de “Una madre”, “Un perro”, “El secreto de los Hoffman” en cuanto me siente a escribirlas, o tal vez a releer los libros para poder hacerlo), “El tiempo que nos une” en concreto me llegó a lo más hondo. Pensaba que era porque me lo había leído este verano, en mi lugar preferido del mundo, en el pueblo de mi abuela y de mi madre, Alea, en Asturias, en un momento especial, pero no, no es eso, porque me lo he vuelto a leer y he vuelto a reír y llorar (mucho, he llorado mucho) como la primera vez.

La historia que narra es para detenerse y leerla poco a poco, para profundizar en la vida de unas mujeres, abuela, hijas y nietas, unidas en el dolor, en la lucha, en definitiva, en la vida. Me encantó la manera de narrarlo y como enfoca las diferentes historias de los personajes, que acaban confluyendo en una.

Las protagonistas son varias, pero sin duda es Mencía, la abuela, la que mueve los hilos, haciéndose la senil para conseguir sus fines, que no son otros que la felicidad de sus hijas y sus nietas. Tremendo el momento en que se pone la trenza de Lara Croft para ir a morir a la Isla del Aire, para reencontrarse con su bisnieto Tristán. Aunque la verdad, es que el libro está lleno de tremendos momentos de Mencía, con su abrigo de visón despeluchado, o cuando aparece disfrazada de Miss Yaya Noel.

Luego, están sus hijas, Flavia y Lía:

Flavia, que al principio aparece como presencia un poco secundaria, un personaje amargado y en permanente guerra con su madre, en el último libro reaparece en un florecer tardío y espléndido.

Y Lía, la hija, la madre, la que sufre por todos y cuida a todos, olvidando su propia vida. Ella es el faro de sus hijas vivas, su roca, al igual que Mencía lo es para todas ellas. La que olvida su tremendo dolor por la pérdida de su hija/amiga Helena, para seguir adelante para sus hijas y su madre. Aunque por supuesto, es imposible olvidar algo así.

Por otro lado, están las hijas de Lía: la omnipresente fallecida Helena, que sin haber aparecido en todo el libro en vida, es capaz de que sus seres queridos nos transmitan su fuerza y nos da unas tremendas ganas de haberla conocido.

Y sus hermanas vivas, Inés y Bea, que tienen que aprender a vivir cada una a su manera. Inés, superando el sufrimiento de la pérdida de su hijo Tristán, al que ni siquiera ha sido capaz todavía de llorar ni de nombrar. Y Bea, que pese a haber sido siempre la pequeña de la familia, está intentando crecer, porque ahora es su momento. Ambas tienen que aprender a vivir, cada una a su manera.

Lo he disfrutado de principio a fin, no puedo transmitir todos los sentimientos que me ha provocado, porque tiene momentos en que sientes que no puedes seguir leyendo porque te ahogas de dolor y otros en que Mencía te provoca unas ganas locas de reír. Me he quedado con muchas frases del libro pero hay una que me gustaría compartir con vosotros, con el permiso de Alejandro Palomas:

…”Llega una edad en la que nos damos cuenta de que vivir restando es vivir al revés porque hace daño, y la vida no es eso. Hay que aprender a sumar, hija, a sumarlo todo: el dolor, la pena, la angustia, lo vivido, lo que esperas vivir, lo que ya no…, los que se marcharon. Todo eso eres tú”…

Esperemos, que tal y como pone en la última página, continúe y podamos saber que ocurre con estas cinco maravillosas mujeres.

 

Por Lidia Martínez Tubía

Leído en Alea, Asturias en Agosto del 2017

 

 

QUIEN SOY YO Y POR QUÉ ESTE BLOG

Me llamo Lidia y en un tiempo muy lejano (hace dos años), era directora en una oficina bancaria. Pero ya hacía un año que había empezado a sufrir una enfermedad que dio un giro radical a mi vida, la neuralgia del Trigémino. Y llegó un momento en que no pude seguir trabajando.

Pasé de un ritmo desenfrenado, a tener que parar por obligación y cambiarlo todo. Los primeros meses sin trabajar los pasé acostada, acostumbrándome a los medicamentos y sin hacer apenas nada, ya que no podía, entre el tremendo dolor que causa esta enfermedad y los efectos de la medicación.

Una de las peores cosas (entre tantas), es que ni siquiera podía hacer lo que más me gusta, que es leer, ya que no me concentraba: leía y releía y cuando por fin conseguía terminar un libro, descubría que no recordaba nada.

Entonces, hace un año, decidí que esto no iba a poder conmigo ni con mi memoria. Así, de cada libro que leía (bueno, no de todos, voy a ser sincera) escribía en una libreta un pequeño resumen, o más bien, mis impresiones, como una terapia para no olvidar.

Y eso va a ser mi blog:

Impresiones y sentimientos que me causan los libros que leo, sin pretender ser más, ya que no soy una experta, ni una crítica literaria. No voy a poner biografías, ni copiar resúmenes, que para eso ya están los libros e internet. Yo hablaré de lo que me ha parecido a mí.

Aquí habrá de todo.  Libros buenos, no tan buenos, nuevos, viejos, en papel, digitales y auto editados. 

Además, con paciencia, intentaré transcribir lo que he ido leyendo desde el 2016, alternándolo con lo que estoy leyendo ahora.

Y sobre todo, desde aquí, quiero transmitir mi fuerza a todos los enfermos de neuralgia del Trigémino, ATM, algias faciales atípicas, neuralgias varias y todo tipo de enfermedades crónicas, para que sigan luchando, para que no se rindan nunca y para que no se olviden de ver la parte buena de la vida, que la hay y hay que buscarla.

Yo, desde mi casa, he aprendido durante estos años, que además del soporte de mi familia, que es imprescindible, leyendo, también puedo vivir mil vidas.

Y sobre todo: RENDIRSE NO ES UNA OPCIÓN.