TARRO LIBROS 2018

Este año no quería unirme a retos literarios, pero voy a participar en la iniciativa de Carmen, del blog Carmen y amig@s,  porque me parece muy bonito y la excusa perfecta para poder comprarme más libros el año que viene. Se trata de elegir un tarro y poner un euro por cada libro que leamos, para poder reinvertido el año que viene, como no, en más libros.  Y de paso, os dejo mi tarro para que lo veáis.

POR QUÉ LEYENDO VIVO MIL VIDAS

Cada libro nuevo es una vida nueva,

Cada libro que leo abre una puerta a vivir mil vidas.

Y los que he leído, pese a mi frágil memoria, dejan su poso. Algo queda en un recoveco de mi mente, dormido, hasta que vuelve a despertar.

Como últimamente no vuelven a mí con tanta facilidad, escribo para recordar.

Para que algo de esas vidas, quede en mi interior.

Puedes decidir abrir una puerta al pasado, a la aventura, a la investigación, a la lucha, a la amistad, a mundos imaginarios que se convierten en reales, de la mano de mentes maravillosas que viven para crearlos.

Un sueño, una esperanza, un recuerdo, pueden convertirse en una vida nueva.

No comprendo que haya gente que se conforme con vivir una vida, pudiendo vivir miles. Aunque tal vez ellos piensen lo mismo de mí. Tal vez crean que leo tanto porque mi vida no me aporta lo suficiente.

Pero no es así. Yo creo que leer es la manera de ser una persona plena, abierta al mundo, aunque no leas de todo. Yo leo novela, novela negra, histórica, contemporánea, fantástica. Libros en los que se crean vidas.

“BASTA CON VIVIR “ Carmen Amoraga

 

portada_basta-con-vivir_carmen-amoraga_201707051719

FICHA TÉCNICA:

Título: Basta con vivir

Autor: Carmen Amoraga

Editorial: Ediciones Destino

Número de páginas: 320

ISBN: 978-84-233-5287-6

Fecha de publicación: 10/10/2017

ARGUMENTO:

Carmen Amoraga nos narra, la historia de dos mujeres, que, sin conocerse, entremezclan sus vidas de una forma peculiar.

Por un lado, tenemos a Pepa, la verdadera protagonista del libro, una mujer madura, amargada:

“Asqueada de la vida. Harta. Nublada. Cansada de esta vida, pero también de estar cansada de estar asqueada, harta, nublada.”

Tiene un perro al que le puso el nombre del único novio que ha tenido, Ramón, con el que mantiene unas conversaciones magníficas, que ponen el punto de humor al libro, al que ni siquiera quiere querer:

“No lo quiere, no quiere quererlo. Así no tiene que por qué dejar que su corazón se rompa en mil pedazos, porque una vez se rompió y todavía tiene la sensación de estar pegando unos trozos con los otros.”

Ha cuidado a su madre durante el tiempo que duró la depresión que tuvo tras la muerte de su padre, 13 años, por obligación. Tuvo que dejar su trabajo y su vida y por eso la culpa de todos sus males.

“Sus padres la trajeron al mundo sin que ella lo pidiera y una vez aquí, no se dieron cuenta de que ella era distinta, de que ella era especial, de que ella no quería vivir así, como entre tinieblas y de que no tenía ni idea de donde estaba el interruptor que prendía la luz.”

Por el otro lado está Crina, una joven rumana que en su país estudiaba medicina, con unos padres que la querían, donde tenía una buena vida, pero a quien su supuesto novio trajo a España y la vendió a una red de trata de blancas.

Ahora mide el tiempo por los hombres con los que tiene que follar y no se atreve a escapar por miedo a que hagan daño a su familia. Pero las cosas cambian cuando se queda embarazada y la llevan a una casa donde estaba encerrada “con una abuela blanca y un joven negro”.  Allí, por su futura hija, sólo piensa en correr y escapar en sus paseos diarios por una plaza, pero nunca lo hace.

Cuando a Pepa la obligan en su trabajo (la residencia en la que está su madre ahora) a coger unas vacaciones forzosas, su vida empieza a cambiar. En la plaza donde pasea Crina, un anciano (que resulta ser el padre de una de sus antiguas amigas, de las que se aisló después de la ruptura con su novio y un cáncer que la dejó estéril) le hace ver la situación de la joven a la que nadie parece ver: él cree que cuando tenga al niño se lo quitarán y lo venderán.

A partir de ahí, Pepa empieza a ver su vida de otro modo. Gracias a su madre, a la que ahora visita cada día, va a una psicóloga y comienza a pensar que los recuerdos que tiene no son reales, que ha olvidado los momentos felices y vuelve a recordar las cosas como fueron en realidad. Empieza a vestirse de otro modo, a maquillarse, a tener luz, vuelve a sonreír y a darse cuenta de que culpaba a todos los que la rodeaba de sus males y a mirar a la gente con la que se cruza.

Y por eso cree al viejo, por eso ve a Crina y por eso decide ayudarla.

No os voy a contar el final, para que leáis el libro, ya he contado demasiado.

Pero quiero recordar una frase que le dice su madre a Pepa:

“- ¿Qué es lo que quieres? ¿No te gustaría estar contenta, reírte, enamorarte? ¿No te gustaría vivir la vida, Pepa? Porque para vivir, basta con querer vivir.

En la nota final, la autora nos cuenta que los hechos están basados en dos historias reales, la de una mujer africana vendida por su familia a quien una desconocida ayudó cuando estaba embarazada, y la de una desconocida con la que se cruzó un día y estaba hablando con su perro, que tenía nombre de ser humano.

Y nos da datos sobre la trata de personas, situaciones que sabemos, que vemos a nuestro alrededor, pero ante las que permanecemos inmutables, porque preferimos no ver, no saber.

Y así aparecieron Pepa y Crina, una Pepa que decidiendo salvar a Crina consigue salvarse ella misma.

CONCLUSIÓN:

Es un libro duro, que trata sobre temas espinosos, la depresión y la trata de personas.

Nos habla de una Crina que sabiendo vivir, no puede y de una Pepa, que teniéndolo todo para ser feliz, no sabe vivir. Son personajes reales, inolvidables, que Carmen Amoraga nos hace ver muy cercanos.

Pero sobre todo es un libro de esperanza, de superación, de segundas oportunidades, que trata de mostrarnos que

“…para vivir, basta con querer vivir.”

Quiero dar las gracias a Carmina del blog De tinta en vena y a Ana Kayena del blog Negro sobre blanco por darme la oportunidad de participar en un sorteo más de #SoyYincanera y a la Editorial Destino por enviarnos los libros, pero sobre todo a Carmen Amoraga por escribirlo y darme la oportunidad de tener aún más ganas de vivir.

Os lo recomiendo a todos.

 

“INSPECTOR SOLO” David Jiménez “El Tito”

9788416580880

 

Título: Inspector Solo

Autor: David Jimenez “El Tito”

Editorial: VERSATIL

Nº de páginas: 376 págs.

ISBN: 9788416580880

Fecha de publicación: 11/09/17

 

 

SINOPSIS:

La vida de Marcial Lisón quedó marcada desde el mismo momento en el que el Asesino del café puso un pie en la ciudad de Cartagena. Conocer su identidad, dieciocho años después, lejos de haber supuesto un alivio para el inspector, hizo que descubriese que su pasado descansa sobre una mentira con la que es difícil convivir. Desde entonces, Sola, un galgo recogido junto a unos contenedores de basura, se ha convertido en su única familia. Su carácter hosco y alejado de lo políticamente correcto tampoco le ha permitido granjear grandes amistades; más allá de la de Zoe Ochoa, su compañera, y Sasha, una prostituta rumana con la que comparte algo más que sexo. Despertar en el interior de su coche, frente al edificio de Sasha, sin recordar cómo ha llegado hasta allí, y descubrir que la han asesinado, solo será el comienzo de una vorágine autodestructiva que alcanzará su cénit cuando Marcial compruebe que Zoe lo ha traicionado. Pero ¿por qué no recuerda nada de esa noche? ¿Cómo gestionar una investigación en la que las evidencias se empeñan en convertirlo a él en el principal sospechoso? Estos interrogantes sumirán la existencia de Marcial Lisón en una ingobernable zozobra en la que estabilizar su vida y demostrar su inocencia se convertirán en su verdadera obsesión.

IMPRESIONES:

Yo me leí en mayo “Muertes de sobremesa” y esperaba ansiosa la continuación, con lo que en el momento salió a la venta Inspector Solo, ahí estaba yo. Con lo cual, realmente, el libro lo leí en septiembre. Luego, con mis compañeros de Soy Yincanera, participé en una divertidísima lectura conjunta en noviembre y me lo volví a leer.

David Jiménez “El Tito” continúa con su inspector Marcial, que ahora se ha quitado el apellido Lisón, para pasar a ser el “Inspector Solo” como le apodan sus compañeros de comisaría.

Más negra que la primera novela de la serie, “Muertes de sobremesa”, que ya lo era, el inspector se enfrenta al asesinato de Sasha, la prostituta con la que se acostaba, sin saber si ha sido él el asesino, ya que no recuerda nada de la noche del asesinato y todas las evidencias apuntan a  ello, incluso él llega a pensarlo. Por otro lado, la relación con su compañera Zoe, que era su único apoyo en la comisaría, no pasa por su mejor momento, ya que siente que le ha traicionado y se vuelca en su perra Sola y en una afición cada vez más peligrosa a la cerveza, hasta el punto de tener que beber en comisaría.

El arisco Marcial, que ya lo era en la primera novela, aquí lo es más, ya que si de por si es alérgico a las relaciones personales, con la única persona que se abría desde la muerte de su amigo Santi, era con su compañera Zoe y al sentir que ha perdido su confianza, ya que tiene una relación con su compañero Miralles que no le ha confesado (compañero con el que  además se lleva fatal), si además le sumas una cierta tensión romántica que él no quiere admitir, pero que flota en el aire, tenemos una bomba de relojería.

Y eso es durante toda la novela Marcial: una bomba a punto de explotar, que a la vez intenta demostrar su inocencia, ya que sabe que tiene el tiempo contado. Se pasa el libro luchando contra su demonio interior, que no sabe nunca si gana o no la batalla. Y nosotros vamos leyendo sin respirar, queriendo saber, queriendo ayudarle sin poder, intentando consolarle cuando su pobre Sola está a punto de morir, queriendo decirle: ¡Idiota, deja la cerveza y vete a hablar con Zoe!

Me he quedado con una frase que me ha impactado, que piensa Marcial:

“…las personas no son lo que vemos, sino lo que no sabemos. Aquello que cada individuo oculta dice más que todo lo que muestra.”

Eso es Marcial. Lo que oculta. El Marcial duro, el de la comisaria, el que no se sabe el nombre de los agentes, es pura fachada.Yo me quedo el Marcial que cuida a Sola cuando está enferma, el que es incapaz de expresar lo que siente, el llora porque está solo.

En cuanto a Zoe, la evolución es diferente. En “Muertes de Sobremesa” veíamos a una joven callada, pero en la que ya se vislumbraba un carácter firme y en esta segunda novela, ese caracter se desarrolla, y encontramos a una Zoe mucho más madura, mucho más independiente y más fria, de lo cual en parte, Marcial también se siente responsable.

“Por primera vez, que él recordase, el sufrimiento de otra persona era capaz de atravesar esa gruesa coraza que le servía de escudo y podía sentirlo como suyo. Cada lágrima que resbalaba por las mejillas de la agente era una aguijonazo de inexplicable dolor para él.”

Creo que en este libro se ve la evolución de David Jiménez “El Tito” como escritor, de una manera impresionante. El ritmo no decae en ningún momento, todo lo contrario y nos lleva a un final que nos hace decirle: ¡Escribe ya la puñetera tercera parte, que necesitamos saber lo que pasa con Marcial!

Si el primero ya me gustó, desde luego, de este segundo tan sólo me ha quedado un pero: QUIERO MÁS.

 

Lidia Martínez Tubía

Leído 8/09/17

KONETS César Pérez Gellida

 

IMAGEN KONETS

 

 

Título: Konets
Autor: César Pérez Gellida
Sello: SUMA
Fecha publicación: 11/2017
Idioma: Español
Número de páginas: 560
ISBN: 978-84-9129-184-8
Temáticas: Novela negra y thriller, Acción y aventuras

 

 

 

Me he leído Konets gracias a que participé en el sorteo de Soy Yincanera y a esa locura de lectura simultánea que organizaron, llena de tuits y fototuits, con un compendio final de las mejores frases del libro, algo que hasta ahora no había hecho y me encantó.

Pero la locura de verdad vino, porque este genial loco que se llama César Pérez Gellida, ha conseguido escribir ocho libros enlazados entre sí, de tal manera que, aunque estén divididos en dos trilogías, “Versos, canciones y trocitos de carne” y “Refranes, canciones y rastros de sangre” y “Khïmera” (que escribió entre ambas), en “Konets” (que significa fin en ruso), todo termina,  de modo que logra enlazar los pocos cabos sueltos que dejó en el resto de novelas: bueno, los que quiso dejar para poder escribir ésta, me temo.

Si bien es cierto que las trilogías se pueden leer de modo independiente, yo me leí los seis libros de un tirón en marzo, porque estaba totalmente enganchada y no los podía dejar ni un segundo. Una vez te sumerges en su mundo, aunque al principio parezca un poco difícil, te ves obligado a seguir leyendo, porque los personajes (Sancho, Erika Lopetegui, Carapocha, Ólafur y por supuesto, nuestro asesino favorito, Augusto Ledesma) y las tramas de los libros, nos atrapan totalmente.

Por suerte, en su momento no me leí “Khïmera” porque no me apetecía encontrarme en el año 2054, que es el momento en que empieza la novela, aunque la tenía en casa y eso ha hecho que la lea ahora, justo antes que “Konets”. Porque eso sí, lo siento, la lectura de “Khïmera” es totalmente imprescindible para poder entender “Konets”, o por lo menos, para disfrutarlo de verdad.

Y de Konets, que os voy a contar…

Konets es el FIN. Pone punto y final a la octología (si ese nombre existe, que creo que no, o eso es lo que César dice), creada por César Pérez Gellida.

Se trata de una distopía, que retoma el mundo que nos dejó Khimera, y va alternado en el tiempo el presente (el 2054) y el pasado (el 2029), explicándonos el antes, el porqué, el cómo y el después, de los terribles hechos acontecidos en Khïmera, así como sus consecuencias.

La historia se centra en Olek Opiozcenek, el hijo de Augusto Ledesma, el terrible asesino de la primera de las trilogías, y el libro, nos va trasladando del 2054 al 2029. Vemos primero a un Olek adolescente iniciándose como hacker y criándose con su abuelo, aunque bajo los auspicios de una misteriosa Rusalka a quien no conoce,  e intentando descubrir sus raíces, y luego a un Olek adulto operador de sistemas informáticos en una estación del Khïmera Projekta, con nuestra Erika al mando. A la vez, muestra la evolución del mundo después de la Guerra de Devastación Global en que nos situó “Khïmera”, así como los antecedentes del proyecto Khimera, el bloque rebelde que pretende acabar con el poder total de la Asamblea, que rige a la Tierra.

Y nos trae de vuelta a algunos personajes, esperados e inesperados, tanto de Khïmera, como de las trilogías, muy especiales para sus lectores incondicionales.

Con estos libros nos plantea varios futuros para el mundo, algunos incluso plausibles:

  • Cómo la tecnofagia acaba con nuestro modo de vida conocido. Eso está ocurriendo ya, en nuestro día a día. Se ha instalado poco a poco en nuestras vidas, hasta el punto que no sabemos, no podemos vivir sin la tecnología.
  • Cómo unos pocos tienen un poder inmenso mientras otros mueren de hambre, como no sabemos en nuestro mundo acomodado lo que es el horror de sentirse desposeído de todo. Tanto en Konets como en Khïmera, tras la Guerra de Devastación Global, nos encontramos con un mundo en que los ciudadanos son de primera, de segunda, despojos y duendes, seres que no llegan a ninguna de las categorías humanas por haber sufrido mutaciones por culpa de los horrores de las guerras.

“Una raza horrenda que no sabe distinguir el horror. No sabéis, ni siquiera intuís, qué es el horror. Lo confundís con el miedo que os provoca pensar en perder vuestras posesiones. Lo material. El horror es ser consciente de que no tienes nada que perder porque has nacido vacío, porque te lo han arrebatado todo. Eso es el horror.”

  • Cómo a veces, tantas veces, el poder puede enturbiar unas ideas puras y revolucionarias, de modo, que a veces, traspasar la línea debe de ser muy sencillo.

“…en ocasiones, lo mejor y lo peor son percepciones que se funden hasta confundirse en una misma idea. Hay veces en las que es imposible distinguir el lado en el que uno está y otras…, otras, sencillamente, deja de importar.”

Aunque yo creo que no, que no deja de importar nunca de qué lado estás. Yo me quedo con una magnífica frase de un gran personaje, Kai-Xi:

“los ríos se alimentan del agua de lluvia que previamente se ha evaporado del mar. La luz y la oscuridad son dos conceptos que conforman una única idea.”

Prefiero pensar eso, que la oscuridad sigue necesitando de la luz para poder existir, y que el planeta sigue girando y que somos nosotros los que podemos parar en seco, pensar lo que estamos haciendo con nuestro mundo, con nuestra vida, tomar aire fresco y empezar de cero. O por lo menos, mirar las cosas desde otra perspectiva, para que seamos conscientes de las barbaridades que estamos cometiendo, a nivel individual y global.

Creo que el potente y maravilloso final del libro, del que no voy a desvelar nada, para que lo leáis y podáis reflexionar sobre él, nos invita a pensar en eso, o por lo menos, es lo que me ha hecho pensar a mí.

CONCLUSIÓN:

César ha creado un libro increíble, que hay que leer dentro de una serie de libros impresionantes, para poder comprenderlo, ya que si no, perderse en sus páginas es inevitable. Como mínimo, leer Khïmera es necesario.

En segundo lugar, todos los gellidistas (por supuesto yo entre ellas), nos sentimos abandonados, porque aunque dice que va a publicar otra novela el año que viene, nuestros personajes, ya no estarán ahí (¿o sí ?), porque él ha marcado el fin con esta novela. Por eso se llama KONETS.

Pero no nos desanimemos. Seguro que no nos decepciona. Porque alguien capaz de crear un metaverso, un mundo como el de Konets, un proyecto Khimera y sobre todo, a mi Ramiro Sancho del alma, no puede fallarnos.

Además ¿quién dice que no podemos volver al presente? Con César todo es posible.

Te espero el último trimestre del 2018 Sr. Pérez Gellida. No me falles.

 

Lidia Martínez Tubía

Leído 15/11/17

 

“LOS DÍAS FELICES” MARA TORRES

portada_los-dias-felices_mara-torres_201707051843

 

FICHA TÉCNICA:

Título: Los días felices
Autor: Mara Torres
Editorial: Editorial Planeta
Temática: Novela contemporánea
Número de páginas: 256
Fecha de publicación: 05/10/2017
ISBN: 978-84-08-17684-8

La historia comienza diciendo que Miguel es un desastre sentimental y se cansa de todo, que desea lo que no tiene sin saber lo que es, aunque acaba reconociendo que sí sabe lo que desea: a Claudia. Lleva buscando a Claudia desde hace 20 años. Ahora tiene 40 y después de tantos años, acaba de recibir una llamada suya.

El libro está estructurado de una manera muy original. Alterna pequeños trozos del presente, desde el momento en que Miguel recibe la llamada de Claudia y se reencuentran, con los cinco capítulos en si. En el presente, nos muestra las horas, 24 horas, en las que van retomando la relación perdida y en los capítulos, nos trasladamos al pasado y vemos los días en que Miguel cumplió los 20, 25, 30, 35 y 40 años.

Esto se explica al principio del libro por Leopoldo, (uno de mis personajes preferidos) el padre del mejor amigo de Miguel, que narra una historia en que un anciano le aseguró que:

…”la historia completa de un hombre cabía en un solo día. Y que si el ser humano quiere saber cómo es su vida, solamente tiene que observar su día de cumpleaños cada cinco años desde la mañana hasta la noche”…”Porque cada cinco años, dijo aquel sabio, el mundo cambia, y cuando uno se quiere dar cuenta, es otro”.

A través de la narración de los días de sus cumpleaños, vemos cómo cambia la vida de Miguel. Cuándo conoce a Claudia a los 20 en la universidad, y la fiesta de cumpleaños es en casa de su amigo el Pecu. Cómo a los 25 trabaja en una gestoría y esta vez lo celebra con sus padres, recordando los años felices de la universidad, cuando Claudia salía con su mejor amigo, el Pecu, y los tres se hicieron inseparables y tras romper con su amigo, siguieron quedando juntos y su amistad dio paso a algo más, que no pudo ser y les separó irremediablemente.

A los 30 le vemos trabajando en una gran compañía, con una relación seria por primera vez con una mujer, Sofía, con una casa propia que había jurado no comprar nunca, en la urbanización de sus padres, en Cambria (un lugar imaginario), donde nunca había querido vivir.

A los 35 está casado con Sofía y tiene a su pequeña Daniela y aparece el deterioro de su relación y su desorientación e irritación con la vida que está viviendo.

A los 40, al principio encontramos a un Miguel derrotado, rememorando siempre esos años felices junto a sus amigos y su familia, perdido, que no sabe que hacer ni con su trabajo ni con su vida, porque siempre ha hecho lo que otros querían. Pero luego empieza a tomar las riendas de la situación, hay un gran momento, al final, cuando cambia el ficus nuevo que le habían regalado en su empresa el día de su cumpleaños por su enorme ficus viejo que le había acompañado durante todos los años de trabajo en la gran consultoría, y se lo lleva a su casa, para dedicarse …“A vivir”…

Y al final, después de ese día con Claudia, tal vez la frase que Leopoldo, el padre de su amigo el Pecu le puso como dedicatoria en un libro por su veinte cumpleaños,

…”para que aprenda a llevarse la vida por delante y tarde mucho en descubrir que la cosa va en serio”…

Tal vez esa frase ya se había cumplido. Puede que ahora la cosa ya fuera en serio. Porque,

…”Miguel, el que deseaba lo que no tenía.
Mentía.
El que hablaba ante el espejo ya no era él.
Estaba cansado, sí, pero de perder.”…

Porque el dicho del hombre sabio se había cumplido y él sí que había cambiado. Ahora había esperanza.

En definitiva, es un libro en el que se nos narra la vida a lo largo de 20 años de un hombre, como cambia en el transcurso de los años y como a la vez permanece lo importante, su amigo, su familia, sus recuerdos, el amor platónico que siempre quedó en su mente por aquella Claudia idealizada que todos tenemos. Un hombre sencillo, que se ha dejado arrastrar por la vida, que ha dejado que otros tomaran por él las decisiones y que de pronto, con 40 años, ve como todo se trastoca y tiene que tomar las riendas él.

Me ha gustado mucho, tanto la historia como la forma de narrarlo.

Lidia Martínez Tubía

Leído 24/10/17

 

 

LECTURA SIMULTÁNEA KONETS

prueba2bbanner2b4

Gracias a los blogs De tinta en vena, Negro sobre blanco y Con el alma prendida a los libros que sortearon 20 ejemplares de Konets, de César Pérez Géllida, he podido participar en la lectura simultánea de este libro que todavía estoy terminando, pero que es impresionante. Bueno y por supuesto, gracias a César Pérez Géllida y Suma de Letras.

Con “Konets”, César Pérez Gélida pone fin a la historia que empezó con “Memento Mori”, la primera novela de la trilogía “Versos, canciones y trocitos de carne”, continuó con “Khimera” y siguió con la segunda trilogía “Refranes, canciones y rastros de sangre”.

Una lectura simultánea que está resultando muy motivante, aunque he de reconocer que al principio fue un poco estresante para mí, puesto que había leído las dos trilogías, pero no “Khimera” y me la tuve que leer en dos días, ya su lectura es totalmente imprescindible para la comprensión y el disfrute de “Konets”, aunque desde luego, el resto también os lo tenéis que leer. Y desde luego, y lo más importante, está siendo muy divertida, que es de lo que se trata.